Wyoming y el genio maligno de Descartes
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Ayer me puse a pensar en el montaje de Wyoming para dársela con queso a los de Intereconomía. En el fondo, el episodio de la falsa humillación de la becaria trata acerca del problema de la evidencia. Se trata de un problema clásico de la filosofía moderna, casi toda la cual gira en torno a esta pregunta:
¿Cuánta evidencia y de qué tipo es suficiente para justificar nuestras creencias?
Una de las respuestas más radicales la ofreció Descartes. Según él, estamos autorizados a dudar de toda creencia para la que quepa un resquicio de duda. Incluso podemos dudar de la existencia del propio cuerpo mientras no hayamos demostrado que éste existe realmente y no es una ilusión provocada por algún genio maligno (en realidad esta figura es una máscara para ocultar prudentemente al inquietente Dios omnipotente del nominalismo del siglo XIV). Como todos saben, Descartes llama a esta parte de su método “duda metódica”.
Cuando alguien colgó en Youtube el vídeo de Wyoming y tanto Intereconomía como muchos ciudadanos lo dimos por auténtico, caímos en el error de no aplicar la duda metódica. De forma parecida a como Descartes proponía dudar de la existencia del cuerpo hasta que no se demostrara que era un montaje del genio maligno, los crédulos debimos mantener en suspenso la veracidad del vídeo mientras no se demostrara que no era un montaje de Wyoming.
El problema es que tanto el propio cuerpo como el vídeo donde se ve a Wyoming humillando a una becaria son evidencias, y evidencias muy fuertes. Normalmente nadie nos pide que demostremos la existencia del propio cuerpo.
Imaginemos que vamos por la calle y vemos a un energúmeno en actitud machista y violenta que parece estar a punto de agredir a una mujer más débil que él. Claramente, nadie nos pide que apliquemos la duda metódica, sino que intervengamos defendiendo a la mujer o llamando a la policía. En cambio, si adoptamos una actitud cartesiana y aplicamos la duda metódica a lo que vemos, deberíamos rehusar intervenir hasta descartar que se trata de una ilusión. Por ejemplo, una cámara oculta (que no deja de ser una versión del genio maligno).
Pero demos otra vuelta de rosca. Imaginemos que se trata, en efecto de una cámara oculta, y que hemos evitado caer en la trampa gracias a la duda metódica. Los actores y el equipo del programa nos felicitarían por nuestra pericia epistemológica. Hemos evitado el engaño, sí, pero ¿hemos actuado bien? O sea, ¿hemos actuado bien, a pesar de haber esquivado el engaño? Me temo que no, me temo que habría ciudadanos que nos podrían reprochar lo siguiente:
A pesar de tratarse de un montaje existía una evidencia suficiente (si bien no completa) para haber creído que la agresión era auténtica y haber ayudado a la mujer a quienes estábamos viendo (ahí radica nuestra evidencia suficiente) en peligro.
De manera que, en mi opinión, la acción más dudosa no es la de quienes sentimos indignación viendo las escenas de Wyoming abroncando más allá de lo justificable a la becaria. El problema es que Wyoming actuó de forma similar al genio maligno cartesiano al generar una evidencia que sólo podía rechazarse adoptando una duda metódica.
Pero sucede que no es racional exigir a los demás que adopten dicha actitud de fundamentalismo epistemológico en la vida. Dicho de otro modo: lo racional no es dar con la verdad sino adoptar en cada momento las creencias más evidentes. Y la evidencia ante el vídeo (y también ante la falta de un desmentido inmediato de la cadena o de Wyoming) justificaba la creencia de que la humillación era real.
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- From ¿Cuánta evidencia y de qué tipo es suficiente para justificar nuestras creencias? | Feb 12, 2009
- From 13 de febrero | Feb 13, 2009




Santiago Navajas | Feb 12, 2009 | Reply
Bien visto, Pascual. Pero como apuntas el tipo y la intensidad de la justificación depende del contexto. En este caso no es lo mismo un espectador normal que un periodista que recibe el vídeo como una información. En el periodismo tienen un método para asegurar, dentro de lo posible, la certeza de una información, que es la contrastación por tres fuentes diferentes. Y los de Intereconomía ni se molestaron en contrastar con una fuente más.
Naturalmente, Wyoming no les iba a decir la verdad. Como Nixon no le hubiera dicho al Washington Post que había espiado a los demócratas.
Tu post me ha hecho recordar la gran “colada” contemporánea en el ámbito de la filosofía y la ciencia: la “broma” que les gastaron Sokal y Bricmont a todo el postmodernismo…
foo | Feb 13, 2009 | Reply
El periodismo debe partir de adoptar una duda metódica, no se puede divulgar algo sin saber si es cierto.
Tu argumento es falaz, no es comparable ver a un energúmeno pegando a alnguien por la calle, que recibir en un mail un vídeo de algo que ya ha sucedido y publicarlo, y regodearse de que la otra persona está actuando mal.
Hiroko | Feb 13, 2009 | Reply
La evidencia ante el vídeo justificaba la creencia de que la humillación “había sido” -No “era”- real.
Ante los hechos consumados, cabe movilizarse en orden a castigar al malhechor, pero ya no a evitar el mal que se ha consumado.
Pero Intereconomía no fue en esa dirección, que exigía en primer lugar verificar los hechos con la propia cadena Sexta; sino que fue en dirección a obtener con ello una ventaja mediática. Así lo hicieron y les salió mal.
Es decir, AMBAS cadenas trataban de obtener una ventaja mediática; y a la Sexta le salió mejor.
Antonio | Feb 13, 2009 | Reply
Además, Cervantes lleva ya muchos siglos tomándonos el pelo a todos y al beaterio de Intereconomía todavía no se le ha ocurrido denunciar tamaño desmán. Primero lo de Cervantes, por antigüedad y valía, y después, mucho después, lo del tal Wyoming.
ajaa | Feb 20, 2009 | Reply
Como alguien apuntaba, lo que obtiene relevancia es el contexto; no es lo mismo una situación en la calle que tiene todas las papeletas de ser real y en el que hacer uso de la duda metódica no es aconsejable por lo que está en juego y el perjuicio de la “no actuación”, que un video difundido en el que no peligra la vida de nadie en primer lugar y en segundo en que hay que ser especialmente cuidadoso al criticar la acción por el hecho de que es bastante improbable que ocurra en un medio donde sus intereses estarían directamente en juego yperjudicados, y donde más aún parece probable una actuación de estas viniendo de un programa de humor.
La duda metódica en el buen periodismo debe ser sine quam non, y aun siendo justificable recriminar una situación (siendo veraz) o si tan solo es una broma de mal gusto, lo que no parece justificable es criticar de forma bastante criticable lo que intereconomía había criticado, es decir, los malos modales.
Felipe | Mar 3, 2009 | Reply
En el blog Antes de las cenizas hemos continuado el meme que nos ha lanzado el blog Phiblogsopho sobre el proceso de Bolonia y la filosofía. Le invito a contribuir en su blog a una reflexión sobre el tema.
Enlace a Biblogsopho:
Biblogsopho
Enlace a nuestro post sobre el meme:La Basura que viene de Bolonia
Felipe | Mar 3, 2009 | Reply
¡Perdón! No es Biblogsopho, sino Phiblógsopho