El manifiesto de Greenpeace.
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Greenpeace presenta un manifiesto por el cierre de Garoña avalado por 200 personalidades. Tal cifra impresiona, sin duda. E impresiona más aún cuando comienza a leer sus nombres: M-Clan, Kiko Veneno, Silvia Marsó, Manuel Rivas, Bernardo Atxaga, Romeu (el viñetista de El País) etc, etc. O sea, una lista interminable de músicos, actores, artistas, escritores, políticos… con la misma autoridad en teoría energética que cualquier hijo de vecino. Al final, lo que menos hay son científicos, y menos aún científicos relacionados con el tema energético.
Bueno, para ser justos, hay unas cuantas “personalidades” vinculadas al sector energético. La lista es la siguiente:
José Ignacio Ajona. Wagner Solar, S.L..
Javier García Breva. SOLYNOVA Energía
Juan de Dios Bornay. Bornay Aerogeneradores
Xavier García Casals. Ingeniero Aeronáutico [trabajando para Aiguasol]
Jaume Morrón. Director de DialEc
Pep Puig. Ingeniero Industrial [vía Google]
Christoph Richter. Institute of Technical Thermodinamics
José Santamarta. Director World Watch
Manolo Vílchez. Microempresario solar.
No deja de ser curioso que, según parece, todos ellos tengan intereses económicos en el floreciente (y subvencionado) campo de las energías renovables, que previsiblemente se verían beneficiadas por el cierre de Garoña y que, por supuesto, tienen el mayor de los intereses en la política energética del Gobierno, dado que dependen en gran medida de la misma.
Dicho de otro modo: el manifiesto de Greenpeace tiene más de puesta en escena y de propaganda que de ninguna otra cosa. Más de uno debería preguntarse si el prestigio de la ONG en cuestiones ambientales no es en realidad una burbuja cultural.
Y hay otra cosa más: desde el momento en que junto al movimiento ecológico aparece una “industria ecológica”, las relaciones entre ambas deben ser miradas con la misma sospecha con la que dicho movimiento acostumbra a mirar, digamos, a la industria petrolífera o la nuclear. Pretender que su prestigio moral, justificado o no, les exime de cualquier sospecha es inaceptable.





Nairu | Jun 28, 2009 | Reply
Sobre este asunto yo no me posiciono hasta que no conozca el dictamen de Los del Río.
Paco Piniella | Jun 28, 2009 | Reply
No creo que se trate de una cuestión científico sino más bien política o social, incluso de ética desde el punto en que se trata de evaluar si vamos a generar unos residuos que no tienen capacidad de degradación durante siglos. Ya no se trata solo del nivel de peligrosidad de una Central Nuclear sino de una filosofía de la sustentabilidad de este Mundo, de parar un crecimiento que no puede seguir adelante si no es a costa de las próximas generaciones y de grandes desequilibrios territoriales. Bueno yo al menos lo veo así.
Heli | Jun 28, 2009 | Reply
Esto de Greempeace es propaganda, pero hay que convencer al populacho que es el que luego vota a los políticos que subvencionaran más o menos una u otra fuente de energía. También el lobby nuclear llena los medios gordos con bastante ciencia ficción sobre el tratamiento de residuos y nuevos reactores revolucionarios.
Pascual González | Jun 28, 2009 | Reply
Paco, sí se trata de un tema científico en la medida en que a los ciudadanos nos gustaría formar nuestra opinión sobre la base del mejor conocimiento posible. En cuanto a detener el crecimiento… estáis de enhorabuena quienes deseáis tal cosa: durante el último año ese crecimiento se ha detenido. Lo malo es el efecto colateral, perfectamente visible frente a cualquier oficina de empleo.
En cuanto al concepto de sostenibilidad, me parece que resulta bastante problemático, por lo relativo que es. Por ejemplo, las actuales facturas de la luz empiezan a ser insostenibles para cada vez más familias. La dependencia energética de países como Rusia o los emiratos del Golfo también es costosa de sostener. E igualmente son costosas, dado nuestro “bendito” déficit público, casi cualquier forma de subvención, como algunas renovables.
Heli, como miembro de ese “populacho” que luego vota a los políticos, comprende que deteste la propaganda con la que, según tú, se nos debe convencer. Entiende también que en vez de esa propaganda que defiendes reclame información de calidad. Es que pertenecer al “populacho” no me convierte en masoquista.
Saludos los tres.
Heli | Jun 29, 2009 | Reply
Hombre lo conveniente es no ponerse en la línea de tiro de la propaganda (a no ser que sea entretenida y merezca unos minutos de Coca Cola y palomitas frente a la TV), suficiente buena información hay ya en uno y otro sentido. Si esa propaganda llega al populacho no es culpa de Greempeace que pueda acertar en el objetivo, si no del populacho por no interesarse en buscar mejores fuentes, que además nunca antes ha sido tan fácil encontrarlas. Tampoco se les puede exigir a los ecologistas que no utilicen medios explotados ya por el lobby nuclear para tratar de pastorear a la gente hacia sus ideales o intereses. Pero si les funciona es que sigue habiendo rebaño y es importante hacerse con él.
Pascual González | Jun 29, 2009 | Reply
Tienes razón. La culpa es mía y de otros miembros del rebaño por mirar siquiera nada que venga de Greenpeace.
Heli | Jun 29, 2009 | Reply
Mñmñ, que fijación con incluirse dentro del rebaño, lo que usted escribe aquí le sitúa por encima, aunque sea a su pesar. :o)
plazamoyua | Jun 29, 2009 | Reply
Muy buena la lista.
Por otra parte esa separación entre renovables (buenas), nucleares (malas), y fósiles (malísimas) es un poco de coña.
Por ejemplo Westinghouse se dedica con la misma pasión a la nucleares (Westinghuose Electric Company) que a la eólica (Teco-Westinghouse)
Por ejemplo Shell, BP, etc, tienen divisiones solares y eólicas, de notable éxito. En realidad es muy difícil comprar un panel solar que no tenga relación con una de esas dos, o con Siemens, que a su vez también hace molinos de viento, plantas de ciclo simple de gas o fuel, plantas de ciclo combinado, y todo lo que se te pueda ocurrir.
Es genial eso de buenos y malos,porque son todos los mismos, y además son los de siempre. Solo que ahora se van tiñiendo de verde, según una moda muy conveniente para sus negocios más innovadores (y menos rentables si no fuera por la subvención).
José Luis Ferreira | Jul 5, 2009 | Reply
Lo de Garoña, estrictamente, es poco importante. Es la central nuclear con menos potencia, como ya se ha dicho. Lo importante es el precedente para lo que hacer con las que vienen después.
Como toda energía no renovable, la fisión nuclear sólo puede ser una fuente de energía de transición. Por lo menos en la medida en que el uranio sea un recurso limitado. La política energética deberá centrarse en cómo gestionar la transición hasta el día (más bien lejano) en que podamos tirar solo de renovables o de fusión nuclear (no renovable, pero prácticamente inagotable y sin residuos de importancia).
En esta transición, lo oportuno es examinar las alternativas con un poco de criterio y sin confundir deseos con realidad. El cierre de las centrales nucleares no se compensará con energía renovable, sino con centrales de ciclo combinado. Así que la opción realista está entre estas dos. Las nucleares producen residuos radiactivos. Las de ciclo combinado queman gas y producen CO2. Es lo que hay.
lodicecincinato | Aug 21, 2009 | Reply
Recordemos la hipocresía de esta gente. Un ejemplo, la entrevista del pasado 5 de agosto, a Gerd Leipold, director ejecutivo de Greenpeace que acabó reconociendo que no se creía uno de sus habituales comunicados alarmistas, en concreto uno publicado el pasado 15 de julio con el título “Es necesaria una acción urgente, el Ártico se funde”.
Leipold tuvo que admitir la mentira de su organización cuando el entrevistador puso los
datos sobre la mesa, este demagogo exclamó: “La capa de hielo del Ártico tiene 1′6 millones de kilómetros cuadrados, un grosor de tres kilómetros en el centro y está ahí desde hace centenares de miles de años, sobreviviendo a periodos mucho más cálidos que el actual o que los que puedan venir en los próximos años, no veo como puede desaparecer”.
No entiendo como las masas os habéis tragado con tanta facilidad la trola del cambio climático; la nueva religión del siglo XXI.
http://www.lodicecincinato.blogspot.com
Lantia | Aug 29, 2009 | Reply
Es que queda muy bien eso de ser jipi de temporada, o pacifista de boquilla, o ecologista que el único acto ¿a favor? del medio ambiente es firmar públicamente un manifiesto. Espero al menos que no hayan firmado el papel, que no deberían desperdiciarlo por aquello de dar ejemplo