Filosofía en Secundaria: vuelve la amenaza

Ya hay varios blogs que se han hecho eco del tema: en la Comunidad de Madrid vuelve a asomar la sombra del recorte horario a la Filosofía. Con tal motivo, se ha creado una Plataforma en Defensa de la Filosofía, cuyo manifiesto está albergado en Filosofia.Net. También se hacen eco de la noticia otros blogs filosóficos, como el clásico Boulé, Waldenland 25 o Desde la Caverna de Platón Ellos ya han dicho cuanto soy capaz de decir en estos momentos sobre el tema.

En todo caso, quizá te apetezca enviar tus datos a los promotores de la Plataforma. Para firmar el manifiesto debes enviar un correo indicando: nombre, DNI y profesión (separados por comas) a la dirección plataforma.filosofia@gmail.com

Otro modo de colaborar es firmando desde filoblog. Sólo debes estar de acuerdo con el manifiesto y firmar este formulario.

Es antisemitismo, no antisionismo

Uno de los argumentos de quienes desde la izquierda suelen hablar de la ilegitimidad del Estado de Israel, o calificarlo de Estado “asesino” sin entrar a juzgar al mismo tiempo los ataques que Israel viene sufriendo desde el mismo 14 de Mayo de 1948, es que debe distinguirse entre atacar al Estado de Israel y cargar contra los judíos. De ese modo, se quiere distinguir entre antisionismo (rechazo de Israel) y antisemitismo o judeofobia (rechazo de los judíos en general).

El otro día, sin embargo, el Bloque Nacionalista Gallego (BNG) demostró lo frágil de esa distinción cuando se negó a votar a favor de una condena del Holocausto en el PArlamento Gallego, si no se condenaba también al Estado de Israel. Da lo mismo que los masacrados por hitler lo fueran antes de que existiera Israel; o que muchos de los descendientes de las víctimas vivan en Argentina, en EEUU o en Australia. El BNG ha establecido una ecuación de lo más obscena entre Israel y los judíos.

Tal como muchos sospechábamos, ahora queda claro: no es antisionismo. Es judeofobia.

Filósofos en Alicante

licante vuelven a moverse las cosas después de que hace unos años estuviera a punto de constituirse una sociedad de filosofía cuando mucha gente comenzamos a movilizarnos contra la sustitución de la asignatura de Ética por la de Educación para la ciudadanía o por la transformación de Filosofia I en Filosofía y ciudadanía. ¡Qué cosas! Bien, yo he llevado unos dos años bastante desconectado de muchas cosas por motivos personales, pero ahora me resulta grato encontrarme con que en la provincia de Alicante vuelven a surgir iniciativas. Esta vez se trata de dialectica.es, cuyos promotores se están esforzando por hacer posible un interesante ciclo de ponencias para licenciados y profesores de secundaria. Las comunicaciones tendrán lugar en los IES La Torreta (Elche) y Figueras Pacheco (Alicante) los martes entre el 22 de Enero y el 22 de Abril.

El eterno retorno en Hume

La especie de un universo finito pero eterno donde necesariamente acabarían repitiéndose estados de ese universo similares a otros ya acaecidos (dado que el número de combinaciones es ingente pero a fin de cuentas finito) no es de Nietzsche, sino de Hume:

No imaginemos la materia infinita, como lo hizo Epicuro; imaginémosla finita. Un número finito de partículas no es susceptible de infinitas transposiciones; en una duración eterna, todos los órdenes y colocaciones posibles ocurrirán un número infinito de veces. Este mundo, con todos sus detalles, hasta los más minúsculos, ha sido elaborado y aniquilado, y será elaborado y aniquilado: infinitamente.
HUME: Diálogos sobre la religión natural, VIII

LA cita procede de J.L. Borges, El tiempo circular. También llama la atención sobre esta idea Dennett, en La peligrosa idea de Darwin.

ACTUALIZACIÓN: Serenus cintinúa la reflexión sobre el tema en su blog.

La afiliación religiosa de los superhéroes

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Adherents es un sitio asombroso con abundante información sobre las religiones y los cultos más variados. Una de las cosas más curiosas que podemos encontrar en él es un listado de superhéroes clasificados por su filiación religiosa.

Supermán (la película) siempre me había parecido un mito mesiánico destinado a reivindicar la América rural y religiosa -la de los pantalones de peto, camisa de franela, tarta de manzana en el alféizar y trabajo duro- frente a la decadencia ciudades liberales como Nueva York, simbolizada por Metrópolis. Todo ello en un contexto de desmoralización nacional debido a la recesión económica, la percepción del empuje soviético y la derrota de Vietnam, en la cual tan importante papel desempeñaron los periodistas, que en Superman son caracterizados como auténticos buitres.

Lo que no podía imaginar es la presencia de la religión en toda la miríada de los superhéroes de Marvel y otras factorías -y en los villanos. Ni que hubiera incluso santeros, cuáqueros, adscritos al culto Bahai, cienciólogos ¡y hasta un druso!

Por qué me parece una mala campaña para prevenir el SIDA

cartel - campaña para la prevencion del sida censurada en francia

Desde hace unas horas la blogosfera española se está pronunciando de forma casi unánime contra la decisión, en Francia, por parte de la Asociación de Profesionales por una Publicidad Responsable de rechazar una campaña para la prevención del SIDA en cuyo cartel (ignoro si es el único o hay más) aparece una escena sexo entre dos hombres desnudos. Las acusaciones más generalizadas en los blogs que he ojeado tras una búsqueda sobre el tema incluyen la homofobia, los prejuicios, o, en un tono más suave, la gazmoñería.

A mí, en cambio, me parece que hay bastante que matizar en todo esto. Para empezar no me gustan las censuras, ni me suscita ninguna simpatía una asociación que se llame de Profesionales por una Publicidad Responsable. Desconozco, además, la auténtica razón de por qué se ha censurado la campaña. Si es porque exhibir la homosexualidad les parece inaceptable, entonces que clausuren esa Asociación de Profesionales.

Y ahora daré las razones por las cuales yo también habría rechazado ese cartel, aunque adelanto el nervio principal de mi argumento: una campaña de salud previsiblemente ineficaz con dinero de los contribuyentes es inaceptable. No perdamos esto de vista: se trata de una campaña de prevención del SIDA, no de una campaña para la aceptación de la homosexualidad masculina. Tampoco se trata -que yo sepa- de una campaña dirigida a los varones homosexuales, sino al conjunto de la población.

Lo que olvidan quienes agital la acusación de homofobia por la retirada de la campaña es que el rechazo a la contemplación de escenas homosexuales masculinas está muy extendido, al menos entre los varones. Esto no sólo lo digo yo, sino que lo reconocen científicos interesados por el tema , que se lo plantean como un puzzle darwiniano (el rechazo que suele provocar la homosexualidad masculina en tantas culturas no es adapatativo desde un punto de vista evolucionista ¿Por qué, entonces, es tan persistente?). Alguien dirá que ese rechazo tiene ante todo causas culturales. Bien, antes de discutir las causas de ese rechazo hay algo más urgente: si ese rechazo existe, una campaña para prevenir el SIDA con una imagen que produce rechazo a una parte importante de los varones -que después van a buscar sexo con mujeres- no vale para nada. La efectividad de la publicidad consiste en atraer la mirada, no en repelerla. Nos podemos lamentar de que una imagen así cause rechazo, pero entonces debemos definir qué es lo que pretendemos nosotros, si empujar a cuantos nos sea posible a usar y exigir preservativo o a familiarizar a los varones con las escenas de homosexualidad. Por eso, me parece, la imagen de la polémica tendría sentido si la campaña estuviera dirigida al público homosexual, no si está pensada para el conjunto de la población, dentro de la cual, los varones heterosexuales constituyen, además, el grupo más numeroso de transmisores de HIV.

Por cierto, siendo esto así, ¿no podría algún homosexual considerar la imagen como ofensiva al identificar SIDA con homosexualidad, algo superado desde finales de los 80?

Hay una reflexión última: rechazar una imagen así tampoco puede ser identificado sin más con el rechazo de la homosexualidad. Si he de ser sincero, a mí me repugnan las alubias -las bajocas, como las llamamos en mi tierra. Sin embargo, soy el primero en reconocer que son un alimento estupendo, barato y sano, y no pasa día en que no lamento que mi paladar se rebele ante un sabor con el que parece disfrutar casi todo el mundo. También doy fe de que si tuviera hijos procuraría fomentar el gusto por dicha legumbre. Pero nada de eso alivia el rechazo orgánico que siento ante la sola visión de un plato de arroz y habichuelas (o de lentejas, ¡ay!).

Pues bien, conozco a muchos varones a quienes la visión de la homosexualidad masculina les resulta entre poco agradable y asquerosa y que, sin embargo, por nada del mundo se les podría llamar homófobos. Por la sencilla razón de que no lo son, de que jamás emitirían un juicio moral negativo sobre las preferencias sexuales de nadie. También ocurre, por supuesto, que a la mayoría de los varones heterosexuales les gusta -con mucho, y basta echar una ojeada a la industria del erotismo la pornografía para comprobarlo- contemplar escenas de homosexualidad femenina. Muchos de ellos sentirían, en cambio, rechazo hacia las mismas escenas protagonizadas por otros varones. Lo que no tiene sentido es pretender moralizar ese dato.

Y de la misma manera, no tiene tampoco sentido que una campaña de prevención del SIDA lo ignore. También habría que rechazar, por razones parecidas, una campaña que se expresase como Góngora en Las soledades, o que fuera tan convincente como la demostración, digamos, del teorema de Bayes. La publicidad no habla el lenguaje de las vanguardias, ni el de la ciencia, sino que es un producto de la sociedad de masas que asume lo que ésta es. Lo que es estadísticamente. Lo otro se llama educación. Y cuando se quiere utilizar la publicidad con fines pedagógicos -si follas, usa el condón- se debe cumplir, por simple cuestión de eficacia, con exigencias básicas de la publicidad, entre lascuales están la de no provocar el espanto del destinatario, ya sea llamándole homófobo (incluso si lo es) o colocándolo ante lo que le repugna de una forma casi orgánica, por más que su razón no le lleve al rechazo moral.

La cuestión anual de Edge.

La cuestión anual de Edge ya ha llegado. Un año más. Gracias a la red está convirtiéndose, si no lo ha hecho ya, en un simpático rito anual , un meme global para los amantes del pensamiento, profesionales o amateurs de todo el globo. Así que a pensar, filósofos, aprendicies, pequeños saltamontes, damas, caballeros, monstruos y monstruas.

¿Qué mejor manera de empezar el año que espoleando el pensamiento?

When thinking changes your mind, that’s philosophy.
When God changes your mind, that’s faith.
When facts change your mind, that’s science.

WHAT HAVE YOU CHANGED YOUR MIND ABOUT? WHY?

Science is based on evidence. What happens when the data change? How have scientific findings or arguments changed your mind?”

O si alguien lo prefiere en español:

Cuando la argumentación cambia tus ideas es filosofía
Cuando Dios cambia tus ideas es fe.
Cuando los hechos cambian tus ideas es ciencia

¿SOBRE QUÉ HAS CAMBIADO TUS IDEAS Y POR QUÉ?

La ciencia se basa en la evidencia. ¿Qué ocurre cuando los datos cambian? ¿Cómo han cambiado tus ideas los argumentos o los descubrimientos científicos?

ACTUALIZACIÓN 02.01.2008: También se hacen eco de la pregunta anual de Edge Eduardo Robredo y Arcadi Espada, que continúa su blog en un dominio propio.

La prehistoria de Youtube

Nos lo cuenta José Luis Orihuela (eCuaderno): en la web del Instituto Lumière se pueden contemplar los vídeos de las piezas proyectadas en la primera sesión de pago de la historia del cine. Es antes de Griffith, y desde luego el cine aún no había aprendido el lenguaje de la narración cinematográfica (también la escritura pasó por las listas de lavandería antes de llegar a Homero). Así que, seguramente, no es tan sorprendente que encontremos esas piezas más cercanas a los vídeos que los internautas colgamos en YouTube que a las películas que vemos en el cine.

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La nueva India y el espíritu del capitalismo

Hace unos dos años leí un libro apasionante: La tierra es plana, del laureado Thomas L. Friedman, del que, además, la editorial nos permite descargar gratis el primer capítulo.

El libro es un recorrido por la revolución tecnológica que está eliminando antiguas jerarquías y también las antiguas distancias. Bloggers ciudadaos que compiten con el NYT, sistemas de pago por internet que permiten a cada ciudadano abrir un negocio on line fácilmente… pero también países en vías en desarrollo que cada día muestran mayor desparpajo a la hora de competir con el llamado primer mundo. Especialmente interesantes son las págias que dedica a describir cómo gracias a la fibra óptica barata Bangalore se ha convertido en una capital mundial del outsourcing no ya industrial sino de servicios. O sea, en la India no sólo se fabrican coches o componentes para Occidente, sino que también se gestionan servicios de asistencia telefónica a clientes o de contabilidad financiera para empresas situadas en EEUU o Inglaterra. La clave es la hbuena formación de muchos jóvenes indios, la calidad de sus ingenieros y el dominio del idioma inglés.

Para Friedman, India no es el único país que está acortando su distancia económica con Occidente gracias a la tecnología, pero su descripción de la industria del outsourcing de servicios en Bangalore es realmente impresionante y seductora. Desde que la leí presto más atención a las noticias procedentes de ese país. Después de todo, hace ya unos años, siendo todavía bastante joven, leí La ciudad de la alegría, de Dominique Lapierre , de manera que mi imaginario sobre La India ha sido el de los saris amarillos, la espiritualidad anoréxica, las vacas paseando por los mercados y los niños sucios llevándose puñados de arroz a la boca de una escudilla. Supongo que no he sido el único. ¡Y Ghandi, por supuesto!

Entre los fragmentos que recuerdo y que más me impresionaron de La ciudad de la alegría está el del relato de cómo el Tupperware (o sea, las fiambreras y demás menaje de plástico) llegó a una aldea de Bengala. El resultado fue que sus habitantes quedaron fascinados por el nuevo material, y decidieron comprar recipientes de plástico. El resultado fue que el alfarero no pudo resistir la competencia y al cabo de unos meses tuvo que emigrar Calcuta para integrarse en el ejército de nuevos parias que trataba de buscarse la vida allí cada día.

De manera que estamos ante dos paisajes bien distintas de La India, la Calcuta miserable de Dominique Lapierre, por un lado, y el dinámico Bangalore de Thomas L Friedman, por otro. Entre ambas descripciones median veinte años (de 1985 a 2005). Durante esos años ha haido un rumbo en la política económica de La India y una revolución tecnológica (lo que Castells ha llamado “la era de la información”). Estoy seguro que La India sigue siendo pródiga en escenas como las que inundan la novela de Lapierre, pero también sospecho que la estampa que nos muestra Friedman es cada día más real, a juzgar por todos los indicadres económicos [Gapminder] Entre otras cosas porque el relato de Lapierre olvida un detalle fundamental. Los Indios no sólo iban a comprar fiambreras Tuperweare. También las iban a fabricar en grandes cantidades.

En los últimos tiempos han aparecido varios artículos que contribuyen aún más a modificar nuestra imagen de la India. Por ejemplo, que la India supera a Japón en suscripciones a servicios para móviles hasta el punto de ser el mercado de móviles que más crece, la clase media india alcanza ya los 300 millones de ciudadanos (y de consumidores). Y una noticia llena de simbolismo: el consorcio indio TATA no sólo es la quinta siderúrgica del mundo, sino que su división de automóviles se ha hecho con dos joyas del antiguo imperio : Jaguar y Land Rover.

Por cierto, siguiendo esta última noticia, hay en El blog salmón una interesante entrada sobre la empresa india TATA:

Igual que en su origen, lo que guía a Tata actualmente no es la maximización de los beneficios. Su gestión se basa en los cuatro fines del hinduismo: kama (amor), arhta (trabajo y negocio), drama (sentido del deber) y moksha (liberación del dolor y de la ignorancia). Que se traslada en una gestión empresarial en torno a la integridad, conocimiento, calidad, unidad y responsabilidad.

Esta filosofía explica que dos terceras partes del capital del holding esté en manos de tres fundaciones de la familia que destinan todos sus beneficios a obras sociales para ayudar a los más desfavorecidos.

Sinceramente, no tengo ni idea de si ese discurso no será más bien una coartada de cara a la galería. En todo caso, si hay algo de verdad, TATA, nos vendría bien un Weber para TATA y, quizá, también para La India.

ACTUALIZAZIÓN (02.01.2007): Este artículo aparecido precisamente hoy sobre el tema: The State of Innovation in India

Una cita de Yasmina Reza

Yasmina Reza, En el Trineo de Schopenhauer:

Te voy a contar un secreto, me pongo muy contento cuando me entero de una deslocalización. Personas que se morían de hambre en el Tercer Mundo van a tener trabajo, van a empezar a integrarse en un sistema económico. ¿Por qué debería ser menos solidario con los desgraciados de la India o Bangladesh que se mueren de hambre que con el tío que cobrará indemnizaciones aquí? Es el futuro del mundo lo que está en juego, la paz, la prosperidad. En cuanto al tipo que echan a la calle en Alençon, en vez de continuar cortando burdamente camisetas horribles, recibirá una formación, participará en productos que tendrán el doble de valor añadido, es la oportunidad de su vida. Vivimos en un sistema de la compasión, en el que hace falta drama por todas partes. ¿Me puedes decir por qué no se organizó una fiesta nacional el día en que se cerró la última mina? Tenemos carbón bajo los pies pero ya no hace falta enviar a pobres desgraciados seiscientos metros bajo tierra para intentar extraerlo mientras cogen la silicosis o se libran de una explosión de grisú. Es maravilloso. En vez de eso, tuvimos que soportar un discurso lacrimógeno del estilo es una parte de la historia de la clase obrera que desaparece. ¡Coño, pues tanto mejor! ¿Te gustaría tener a tus hijos en el fondo de una mina? Es extraordinario vivir en un país que tiene carbón bajo sus pies y que puede prescindir de ir a buscarlo, que ya no necesita mandar a personas a arrastrarse como ratas por los túneles y a dar martillazos a algo repugnante. El mundo mejora, nos guste o no.